Lo de Mario Lugones, ministro de Salud de la Nación, no fue un exabrupto: fue una confesión. Cuando un ministro dice que los jubilados de 80 años son una “carga para el Estado”, está diciendo con total claridad qué modelo de país defienden: uno donde la vida vale según lo que produce. Es el pensamiento que ajusta, recorta y abandona. El mismo que gobierna bajo la lógica del descarte. No es sólo Mario Lugones. Es un gobierno que ha decidido que nuestros mayores sobran. Pero que les quede claro: no son una carga. Son historia, son derechos y son dignidad. La verdadera carga es la insensibilidad de quienes gobiernan sin humanidad.
Williams Fanlo
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